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martes, 15 de noviembre de 2011

Perros hiperactivos





Recuerdo hace unos años que empecé a oir que a los niños se les diagnosticaba hiperactividad. Sin meterme en definiciones propias de la psicología, podríamos simplificar en que se trata de un comportamiento caracterizado por un exceso de actividad (RAE).

Puede que mi opinión, nada ortodoxa, choque a la mayoría y puede que más de uno se me eche encima pero.. no creo que haya niños hiperactivos, sino, más bien, niños que molestan a sus padres. ¿Acaso es una nueva enfermedad, similar a la gripe A contra la que nos tuvimos que vacunar casi todos hace dos años (yo no lo hice)? Creo que no.. antes no había niños hiperactivos, había niños más o menos traviesos, niños inquietos, lagartijillas o culebrillas (como decía mi abuela), pero a ninguno se nos diagnosticaba esa "rara enfermedad". Creo que hoy hay niños incomprendidos y padres con menos paciencia y coherencia que antes. Que conste que no estoy defendiendo la forma en que nos educaron a muchos de nosotros (yo me incluyo) pero entre lo de antes y lo de ahora, creo que hay más de un punto intermedio bastante interesante.

Hecha esta introducción, vamos con el título del post, los perros hiperactivos. Pues no, tampoco creo que haya perros hiperactivos, hay perros más nerviosos, inquietos, traviesos, hay perros estresados, pero no hiperactivos como tal. No es ninguna enfermedad, ¿para qué llamarles lo que no son?

- Un perro que tira de la correa, no es hiperactivo, tira de la correa bien porque le hemos enseñado, porque tiene miedo al entorno o tiene prisa por llegar a los sitios.
- Un perro que destroza la casa cuando se queda solo puede que se aburra o que tenga un problema de ansiedad por separación, pero, no es hiperactivo
- Un perro que no es capaz de tumbarse tranquilo 5 minutos en su camita, no es hiperactivo, está con unos niveles de excitación y estrés altísimos, probablemente potenciados por las regañinas que se le dan para que se esté quieto.
- Un perro al que tienes que desfogar con 10 kilómetros en bicicleta y que aún así no se cansa, no es un perro hiperactivo, es un perro entrenado y con la adrenalina por las nubes.
- Un perro con esteriotipias, como perseguirse el rabo, caminar rápido haciendo círculos, no es un perro hiperactivo, es un perro con ansiedad y que seguramente tendrá un nivel de estimulación mental muy bajo.

Lo siento, para mí la hiperactividad no es nada. Parece como si nos hubiéramos inventado un saco donde meter todo lo que implica una cantidad de actividad que no toleramos, para así poder justificar el no arreglarlo, diciendo que el perro es hiperactivo y no puede estar quieto. Incluso, seguro que en muchas ocasiones esa supuesta hiperactividad tiene una causa fisiológica, pues, me temo, que si el aumento de actividad se debe a una enfermedad, ¿dejaría de ser hiperactividad, no?

Creo que es mejor dejar de buscar etiquetas y proporcionarles la estimulación física y mental necesaria de acuerdo con su edad y fisonomía. Dejar de pensar que son niños o peluches y dejarles ser perros. Respetarles como seres vivos y compañeros a los que nosotros elegimos (por lo general). Las etiquetas crean prejuicios y los prejuicios llevan a la discriminación, a la falta de comprensión y a la anulación de la empatía y hace que muchos perros acaben siendo abandonados.

No hay perros hiperactivos, hay perros incomprendidos y dueños que no les soportan.

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Reedito este post 10 días después para hacer un añadido y dar las gracias a Nacho por su aportación.

Estaba equivocada, sí existe un tipo de hiperactividad denominada patológica que se diagnostica administrando anfetaminas. Evidentemente para hacer la prueba deben haber claras evidencias de que existe la enfermedad ya que, mientras que un animal enfermo se relajará uno que no lo está se acelerará bastante.

Gracias de nuevo Nacho y perdón por mi ignorancia


domingo, 2 de octubre de 2011

Mi perra es dominante





Eso me dijeron hace un tiempo de Nica mientras hacíamos un repaso a los perros de los distintos compañeros de curso, "Nica es dominante". "¿Nica? Pues no lo veo yo mucho..", "Sí, bueno, no es demasiado, pero no aguanta que la tosan"... Pues hombre, según de quién venga la tos, yo tampoco lo aguanto, ¿y por eso soy dominante?

Me resistía a escribir un post sobre este tema porque creo que ya se ha escrito suficiente pero, por lo que ponía en un libro que terminé de leer hace poco, por lo que pone en otro que me estoy leyendo y porque parece que aún hay mucha gente anclada en el pasado, voy a dar mi punto de vista.

Según los expertos, un perro es dominante sí:

- Pasa antes que tú por las puertas
- Pasea siempre adelantado al dueño, incluso tirando de la correa
- Ladra o intenta atacar a otros perros
- Come antes que tú
- Intenta robarte la comida
- Gruñe, ladra o intenta atacar si te acercas cuando come
- Si se sube al sofá o a tu cama
- Gruñe, ladra o intenta atacar si le pretendes bajar del sofá o de la cama
- Gruñe o ladra cuando se le regaña
- Saluda subiéndose a la gente
- Monta constantemente distintos objetos u otros perros (indistintamente del sexo)
- No deja que otros perros se acerquen al dueño
- Si no obedece las "órdenes" de su dueño
- y un largo etcétera de síntomas.

La teoría de la dominancia, como la mayoría de vosotros sabéis, procede del estudio de las manadas de lobos. Dicha teoría se cae por su propio peso y por razones bastante obvias. La primera y principal, es que los perros no son lobos. La segunda, que los estudios de los que procede dicha teoría se hicieron sobre lobos en cautividad en los años 70, por lo que las conclusiones no coinciden con lo que sucede en las manadas en libertad (recomiendo la lectura de los últimos artículos de David L. Mech - desde 1998). Y la tercera razón, es que nosotros no somos lobos ni formamos manadas y lo mejor de todo, es que los perros saben que somos una especie distinta.

Muchos manuales te enseñan a cómo convertirte en el "líder de la manada" desde que el perro es bastante joven. ¿Líder de qué? ¿No será mejor convertirse en guía y referente? Podríamos hablar de líder si consiguiéramos eliminar cualquier connotación "dominante". Existen perros líderes, perros equilibrados que mantienen la cohesión y la paz en sus grupos de "amigos", que evitan los conflictos y median si aparecen. Esos perros no son dominantes ni sumisos, son perros equilibrados con un perfecto conocimiento y uso de su lenguaje corporal (llámense señales de calma).

En el libro que terminé de leerme hace poco, argüían que la dominancia existía porque existía la sumisión.  Creo que de nuevo se trata de un error. La sumisión en sí no existe, existe el miedo, existe la inseguridad, existen las señales de calma, pero, ¿la sumisión? Un perro que se pone panza arriba cuando le saluda otro perro que viene un poco nervioso solo muestra que es inofensivo y le pide que se relaje, un perro que micciona cuando llega su dueño a casa puede hacerlo por excitación, un perro que nunca se pelea y huye de los problemas es un perro listo que solo evita conflictos, un perro que se encoge cuando alzas un poco la voz es un perro tímido o miedoso, pero no sumiso. Decía también que podía ser que se tratara de un error de interpretación lingüística, que el perro dominante era aquel que siempre quería salirse con la suya. ¿Qué interpretación de la dominancia es esa? A los perros les encanta colaborar, ayúdale, confía en él y enséñale a hacerlo, él estará encantado de cooperar.

Volvamos al perro dominante que habíamos definido más arriba:

- Sale antes porque puede que tenga prisa por salir, bastaría con enseñarle a salir despacio y sin excitación
- Va por delante porque va olisqueando, o tira porque le hemos enseñado a tirar (siempre consigue llegar donde quiere de ese modo) o tiene miedo al entorno.
- El perro que ladra o intenta atacar a otros perros puede tener problemas de miedo, falta de socialización, excesivo estrés, asociaciones negativas con otros perros.
- Yo incluso recomiendo que coman antes que nosotros, así al vernos comer estarán menos ansiosos porque tienen el estómago lleno
- Si le gusta lo que tenemos, es normal que también lo quiera, basta con enseñarle (educadamente) que robar está feo.
- A nadie le gusta que le molesten cuando come, ¿verdad? Bastaría con enseñar al perro que nuestros acercamientos son siempre anuncio de cosas mejores a las que hay en el comedero.
- Normal que quiera estar en el sofá o en la cama, son muy cómodos y además pueden estar más cerca de nosotros.
- Si enseñas a tu perro educadamente a bajar del sofá o la cama cuando se lo pidas, nunca gruñirá. El problema aparece cuando les forzamos a hacerlo: la violencia genera violencia.
- Si el perro se sube para saludar le solemos gritar y empujar para que baje.. ¿qué mejor refuerzo? Solo es una forma de llamar nuestra atención "gritando".
- La monta, salvo cuando realmente tiene un objetivo sexual (un macho a una hembra en celo), es un clarísimo síntoma de estrés.
- Por lo general en estos casos de "celos" suele haber un alto componente de estrés
- Si no obedece es porque no le has enseñado lo que le estás pidiendo, porque no lo has hecho de la forma adecuada, o porque el vínculo no es bueno y cualquier cosa del entorno es más divertida que tú.
- Y etcétera, etcétera, etcétera.

No hay perros dominantes, hay perros con una educación inadecuada, con miedo y unos niveles de estrés muy altos.


viernes, 26 de agosto de 2011

Grúñeme, por favor



Puede que algún lector piense que me he vuelto loca con el título de este post, pero, nada más alejado de la realidad, sigo estando en mi sano juicio (bueno, realmente todo lo bien que se puede estar tal y como están las cosas)

Sí, grúñeme por favor. Todavía hay mucha gente que se escandaliza y se ofende cuando un perro gruñe, pero no debería ser así, realmente habría que darle las gracias, ¿por qué? Porque está avisando, nos está diciendo que lo que estamos haciendo o lo que está sucediendo en ese momento le incomoda, le molesta y no le gusta. El perro se está comunicando.

Los perros, igual que todos los seres vivos (incluidas las plantas, e incluso, me atrevería a añadir seres "inertes" como las rocas, pero eso ya sería meterme en otra historia totalmente distinta) se comunican: los seres humanos usamos principalmente la comunicación oral, los animales la gestual y las plantas, la química. 

Centrémonos en los perros y en su forma de comunicarse, tanto entre ellos como con nosotros. La mayoría de vosotros conocéis las señales de calma: son distintos tipos de gestos y posiciones corporales que usan los perros (y otros animales, incluidos nosotros) para comunicarse. Por lo general se usan, dicho de forma muy escueta y resumida,  para indicar malestar y/o presentarse educadamente a otros seres.

Las señales de calma son el primer sistema de comunicación que usa un perro, pero a veces, el receptor no capta el mensaje. Es entonces cuando usa un lenguaje más fuerte, podríamos decir que la equivalencia oral humana sería gritar: el gruñido. Un gruñido no deja de ser una forma de comunicación que el perro usa porque o no se han entendido las señales que ha emitido antes o bien (que ya sería otro tipo de problema) no sabe usar las señales de calma. Como he dicho antes, el perro se sigue comunicando cuando está gruñendo y nuestra responsabilidad es captar el mensaje, dejar de hacer lo que estamos haciendo y a partir de ahí empezar a trabajar para que el perro no tenga la necesidad de gruñirnos. Si obviamos un gruñido, lo siguiente puede ser un mordisco.

Vayamos con un ejemplo. En este caso me voy al mundo humano. Imaginad que estáis sentados en el cine con vuestra pareja. Por lo que sea le da la vena tonta (esa que nos da a todos en algún momento) y empieza a daros con el dedito en el brazo. Normalmente lo primero que hacemos es mirarle raro y apartarnos, lo segundo decimos "para por favor", si sigue, ya subiremos el tono "Vale ya!!" y si sigue, es muy probable que le demos un manotazo en el dedito. Hemos intentado comunicarnos de tres formas distintas y nuestra pareja no se ha enterado, ¿no es normal que al final se nos vaya la mano? Pues pensad ahora en los perros.

Los perros son muy buenos evitando conflictos y para ello usan su sistema de comunicación. Un perro que gruñe porque le has agarrado del collar para bajarlo del sofá, ¿no será porque has sido brusco? ¿no será mejor enseñarle educadamente cómo bajar? Un perro que gruñe porque le tocamos en un sitio que le duele, ¿no gritamos nosotros también si nos dan donde sentimos dolor?

Evidentemente en parte he mentido en el título. Por supuesto, prefiero que un perro, si le estoy incomodando, me lo indique con señales de calma, porque le entenderé, pero si por lo que sea no las he visto, porque a veces pueden ser muy sutiles o el perro no las ha usado porque no sabe, siempre prefiero que me gruña a que me muerda directamente. ¿No pensáis lo mismo?

Creo que hace falta un poco más de empatía y sentido común.




lunes, 1 de agosto de 2011

La educación-adiestramiento en positivo




Desde hace un tiempo parece que se ha puesto de moda el término "en positivo" para referirse a una forma de trabajar con los perros. Pero, ¿a qué se refiere exactamente? ¿En qué consiste? ¿Se trata solo de una moda para llevar la contraria al resto de los sistemas de trabajo con animales?

Lo primero de todo, me gustaría diferenciar entre educación y adiestramiento. Son dos palabras que aunque, a mi modo de ver, se refieren a trabajos distintos, en muchas ocasiones se usan como sinónimas.

Educar a un perro es enseñarle las normas de convivencia de la familia y de la sociedad en la que vive: que no salude saltando a las personas, que sepa quedarse solo en casa, que haga sus necesidades en el sitio en el que elegimos, que sepa pasear por la calle, bien con correa, sin tirar, bien suelto, sin cruzar las calles si vienen coches, etc..

Adiestrar a un perro es entrenarle para una tarea concreta: bien en obediencia, en alguna disciplina deportiva, en detección y búsqueda, etc.. Es decir enseñarle habilidades concretas para fines concretos: alguno de esos fines pueden ser (o deberían ser) simplemente lúdicos, como el trick dogging, y otros profesionales como el que desempeñan los perros que trabajan en catástrofes buscando supervivientes.

Una vez diferenciadas estas dos "disciplinas", veamos qué es trabajar "en positivo". Educar o adiestrar en positivo no es más que hacerlo desde el respeto al perro, usando nuestra supuesta "inteligencia superior" para anticiparnos y resolver situaciones sin la necesidad de recurrir al castigo ni a las correcciones.

A nosotros nos pasa exactamente igual, ¿cómo preferís que os enseñen una nueva actividad? ¿Con alguien que os diga todo el tiempo qué estáis haciendo mal? ¿O con alguien que os vaya guiando sobre cómo hacer las cosas y que os deje ver vuestros errores y os encamine hacia lo que se espera de vosotros? Creo que casi todos elegiríamos siempre la segunda opción, definitivamente se aprende más.

Educar o adiestrar en positivo NO es:

- Dejar al perro que haga lo que le de la gana: queremos perros educados y que respeten unas normas, pero siempre se puede enseñar de forma amable, sin imposiciones.
- Inflar al perro a premios, salchichas y chucherías varias. En la relación con un perro hay cosas mucho más importantes que la comida, como el vínculo del que ya he hablado, la comida nos puede ayudar en algunos procesos pero nunca es la piedra angular de la educación.
- Tener perros que no hacen nada, pueden trabajar y aprender y hacer cosas, pero siempre que se respeten su edad, fisonomía y tiempos de descanso.
- Una moda fomentada por cuatro animalistas "hippies".

Educar y adiestrar en positivo es lo que se ha hecho toda la vida pero suprimiendo cualquier tipo de castigo físico o psicológico y respetando al perro como ser vivo, ser social y compañero que elegimos sin darle opción a él de elegirnos a nosotros (aunque hay casos en los que son ellos los que nos buscan porque saben que les necesitamos)